El uso de otros depresores del sistema nervioso central puede potenciar los efectos de la dexmedetomidina, por tanto, debe ajustarse adecuadamente la dosis. El uso de sustancias anticolinérgicas junto con la dexmedetomidina debe realizarse con precaución.
La administración de atipamezol después de la dexmedetomidina anula rápidamente los efectos y, por tanto, reduce el periodo de recuperación. En situaciones normales, los perros y los gatos se despiertan y se ponen de pie antes de 15 minutos.
Gatos: después de administrar 40 microgramos de dexmedetomidina/kg de p.v. por vía intramuscular, junto con 5 mg de ketamina/kg de p.v. en gatos, la concentración máxima de dexmedetomidina se duplicó, pero sin observarse efecto alguno en la Tmáx. La semivida de eliminación de la dexmedetomidina aumentó hasta las 1,6 horas y la exposición total (AUC) aumentó en un 50 %.
Una dosis de 10 mg de ketamina/kg de p.v., utilizada junto con 40 microgramos de dexmedetomidina/kg de p.v. puede provocar taquicardias.
El atipamezol no revierte el efecto de la ketamina.
Reacciones adversas en perros y gatos:
Se ha notificado edema pulmonar en raras ocasiones. Pueden aparecer opacidades corneales durante la sedación. Debido a su actividad adrenérgica a2, la dexmedetomidina provoca una disminución de la frecuencia cardíaca y de la temperatura corporal. Esto se ha notificado en muy raras ocasiones en informes espontáneos.
Se ha notificado bradipena en muy raras ocasiones en informes espontáneos. La presión arterial se incrementará al principio y luego regresará a valores normales o por debajo de lo normal. Debido a la vasoconstricción periférica y a la desaturación venosa en presencia de oxigenación arterial normal, las membranas mucosas pueden presentar palidez y/o coloración azulada. Se ha notificado palidez de las membranas mucosas en muy raras ocasiones en informes espontáneos.
Se han notificado vómitos en muy raras ocasiones en informes espontáneos. Los vómitos pueden aparecer a los 5-10 minutos de la inyección, algunos perros y gatos pueden vomitar también en el momento de la recuperación. Se han notificado temblores musculares en muy raras ocasiones durante la sedación en informes espontáneos.
Cuando se utilizan dexmedetomidina y butorfanol de forma conjunta en perros, pueden aparecer bradipnea, taquipnea y un patrón de respiración irregular (apnea de 20 a 30 segundos seguida de varias respiraciones rápidas), hipoxemia, sacudidas, temblores o movimientos musculares, nerviosismo, hipersalivación, arcadas, vómitos, incontinencia urinaria, eritema cutáneo, excitación repentina o sedación prolongada. Se han notificado casos de bradi- y taquicardias, que pueden incluir bradicardia sinusal profunda, bloqueo auriculoventricular de 1er y 2º grado y paro o pausa sinusal, así como complejos prematuros atriales, supraventriculares y ventriculares.
Cuando se utiliza la dexmedetomidina como tratamiento previo en perros, pueden producirse bradipneas, taquipneas y vómitos. Se han notificado casos de bradi- y taquicardias, incluidas bradicardias profundas de seno, bloqueo auriculoventricular de 1er y 2º grado y paro de seno. En casos raros, pueden observarse complejos prematuros supraventriculares y ventriculares, pausa sinusal y bloqueo auriculoventricular de 3er grado.
Cuando se utiliza la dexmedetomidina seguida de la ketamina, en un intervalo de 10 minutos, los gatos pueden experimentar ocasionalmente bloqueos atrioventriculares o extrasístole. Después del uso también se han notificado bradipnea, patrones de respiración intermitente, hipoventilación, apnea, vómitos, hipotermia y nerviosismo. En ensayos clínicos, la hipoxemia se notificó con frecuencia, especialmente durante los primeros 15 minutos de los efectos de la anestesia con dexmedetomidina y ketamina.
Cuando se utiliza la dexmedetomidina como tratamiento previo en gatos, pueden producirse vómitos, arcadas, mucosas pálidas, y descenso de la temperatura corporal. Dosis intramusculares de 40 microgramos/kg (seguido de propofol o ketamina), frecuentemente inducen bradicardia y arritmia sinusal y, en ocasiones han provocado bloqueo auriculoventricular de 1er grado, y rara vez despolarizaciones supraventriculares prematuras, bigeminia auricular, pausa sinusal, bloqueo auriculoventricular de 2º grado, o latido/ritmos de escape.
La frecuencia de las reacciones adversas se debe clasificar conforme a los siguientes grupos:
- Muy frecuentemente: (más de 1 animal por cada 10 animales tratados presenta reacciones adversas).
- Frecuentemente: (más de 1 pero menos de 10 animales por cada 100 animales tratados).
- Infrecuentemente: (más de 1 pero menos de 10 animales por cada 1.000 animales tratados).
- En raras ocasiones: (más de 1 pero menos de 10 animales por cada 10.000 animales tratados).
- En muy raras ocasiones: (menos de 1 animal por cada 10.000 animales tratados, incluyendo casos aislados).